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El día en que celebraré la democracia en Venezuela

Foto: Archivo Web

Hoy se conmemoramos el 243 aniversario del natalicio del prócer de la independencia José Félix Ribas, y en Venezuela hay un gobierno totalitario. Vivimos aprisionado por razones políticas, nuestros niños que mueren de hambre, la ley es vendida por jueces que venden la justicia, la seguridad militar que defalcan el tesoro público, y los medios de comunicación están clausurados, como otros amenazados.

Hoy es día donde se hablará de la democracia, y en el país no hay elecciones con condiciones dadas, nuestra constitución ha sido asesinada. Estamos en una nación donde más de miles de ancianos fallecen por desatención pública, donde los enfermos mueren por no tener medicinas. Los presos son decapitados, como los inocentes son sentenciados, y nadie puede reclamar.

Hoy hablaran de “¿Democracia?” si el opositor que protesta es perseguido, como el vecino que toca cacerola en el barrio es amedrentado por colectivos delincuentes que trabajan con órganos de seguridad del Estado y juntos conforman la policía política del gobierno.

Hoy es día de recordar la consigna “¡Necesario es vencer!”, y millones se han ido del país, en un éxodo masivo e inédito en nuestra historia venezolana. Miles de niñas que no llegan a la etapa de adolescencia o juventud están prostituyéndose por una harina pan, y niños de ocho años lideran bandas criminales. La escuela y la universidad están respirando con oxígeno artificial.

Hoy es día donde hablaran que “José Félix Ribas se multiplicó en las calles”, y los partidos de oposición han sido implosionados, los sindicatos han subyugado, y el derecho social carnetizado. Los gobernantes se jactan de su obesidad, los ministros se visten entre miles de dólares y el que es constituyente mira desde su camioneta último modelo a la pobreza famélica pisoteada en el ruta-chivo. Hoy es día de un héroe de la independencia  y la división de poderes pasó al olvido, y en el presente la miseria come de la basura.

La prensa sabe que la buena noticia es que ellos no son la mayoría. Los totalitarios y déspotas siempre son la minoría.

Foto: Archivo Web

En el alma de cada venezolano está sobreviviendo las aptitudes democráticas, la reserva moral necesaria para rehacer el camino de esta nación. Cuando ese espíritu fluya, celebraré la democracia en Venezuela.

Escrito por Jhon A. Romero.-

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