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La navidad en Venezuela

Foto: Archivo Web

La Nochebuena en Venezuela eran las calles en silencio, y sin luces de alegría. El Niño Jesús trajo sonrisas en otro lugar de melancolía, donde se extraña la familia, y el nudo sin desatar en esta nación que luce perdida.

El 24 de diciembre tuvo un límite como lo tiene el ciberespacio. Los desayunos que se sirvieron quedaron vacantes, y las anécdotas tuvieron su vacío. Las lágrimas de esta sala es el llanto de un cuarto separados por miles de kilómetros.

La ausencia de Santa Claus guardó rencor a más niños que el año pasado. La niña del barrio ruega porque el tío drogómano no llegue. Otra niña va odiando a su mamá por creer que la tarjeta de débito solucionaría sus problemas y la de sus hermanitos. No entiende por la misma desesperación que expulsó a millones de coterráneos.

Foto: Archivo Web

Muchos venezolanos no comieron hallacas, pan de jamón, ni ensalada de gallina. El dinero depositado en las cuentas bancarias no les alcanzó. El estreno no vistió a los niños, y quedaron huérfano como ellos. Aquel joven enfermo muere en el hospital sin medicinas, sin doctores y sin esperanza.

Un joven inocente pasa su segunda navidad, como otro año más; en la cárcel, sin su familia, herido de muerte, porque luchó por Venezuela en las protestas del 2017. Su alma está enlutada. Mientras que los dictadores y corruptos amanecen en su resaca tragada.

Abracen fuerte con alma y corazón a quien tienen al lado. Sientan que es su país, él los necesita para sobrevivir a un año que está por comenzar.

Disculpen, pero en Venezuela no fue una navidad cualquiera. Les digo a los hermanos países que me leen, que amen su tierra en la acción perseverante. A los hermanos venezolanos que están en otras naciones sobreviviendo para ayudar a sus familias en nuestra nación; que oren de rodilla y pidan al Niño Jesús para que les de la fortaleza, porque es doloroso en la distancia querer dar un abrazo. Y a los que estamos acá, en esta patria herida; sigamos perseverante en la lucha, para que la acción nos libere de la más cruenta y miserable dictadura.

Escrito por Jhon A. Romero.-

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