Menú Cerrar

Gritos de miedo

Foto: Archivo Web

¡Perdón! grito un niño lleno de miedo; cuando había muerto desde el momento que soñó ser CICPC, para vengar a otro niño. prefirió el coliseo que jugar beisbol, cuando su madre se fue a Colombia y su padre sin existir heredó en sus pensamientos alimento para el odio. ¿Cuál es la historia detrás de cada uno de ellos?

Al morir uno muere el país. Han muerto miles, y millones a la vez, niños que crecen en odio, en beligerancia. Mueren los hijos de unas madres que eternizan el dolor de su vientre, del alma, de su corazón. Se está desprendiendo el futuro de un obrero, un comediante o un antropólogo. Se desprende la risa de quien solo debía jugar, y no robar, y no matar.

Muere la justicia y con ella se va la esperanza democrática. Cuando eso sucede se entierran las posibilidades de cambio. Vuelve a morir alguien que no tuvo opción. Porque ojo, se puede no tener opción. Alguien que quiso correr y jugar béisbol, que quiso vivir más de los 14 y no lo logró. El país de casas y vidas muertas se complementa del odio vociferante de quienes linchan, de las turbas morales que truncan el paso a la vida, al presente, a la libertad.

El régimen se ríe de nuestro odio porque le son útiles. La tiranía se ríe de quienes matan y quienes mueren porque le son prácticos. El que usurpa el poder manda mensajes cuando baila una salsa. Llama héroes a los sindicatos de pranes, y colectivos de asesinos.

Maduro quiere nuestro miedo y nuestra rabia, de eso se nutre la dictadura. Podemos reflexionar y decidir. Mis pies seguirán caminando por la vida.

Foto: Archivo Web

Escrito por Jhon A. Romero.-

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *